La transformación digital sigue revolucionando las organizaciones, y el final del año 2025 confirma una tendencia que se ha vuelto ineludible: la demanda de competencias digitales crece más rápido que la capacidad de las empresas para satisfacerla. Esta dinámica se reforzó aún más a principios de enero de 2026 durante el CES de Las Vegas, donde todas las innovaciones presentadas se basaban en competencias tecnológicas avanzadas.
Un auge mundial
Para 2030, el 50 % de los puestos de trabajo en todo el mundo requerirán competencias digitales avanzadas. En Francia, en 2024 se realizaron más de 1,2 millones de contrataciones en el sector digital, pero el 60 % de los trabajadores aún no alcanza el nivel esperado para su profesión (Observatorio Pix). Por lo tanto, la tensión es global: las empresas buscan perfiles capaces de comprender, proteger y explotar las tecnologías digitales, independientemente de su sector.
Las competencias más buscadas
Las necesidades se concentran en algunas áreas clave:
- IA y automatización, ahora integradas en la mayoría de las herramientas profesionales.
- La ciberseguridad, cada vez más importante ante el aumento de los ataques.
- Datos y análisis, indispensables para dirigir la actividad.
- Desarrollo y nube, motores de la transformación digital.
Estas competencias ya no están reservadas a los expertos: se están convirtiendo en transversales y afectan a todas las profesiones.
Lo que revela el CES 2026
El CES 2026 ha confirmado que la ola digital no ha hecho más que empezar. Se observan tres tendencias principales:
- La IA generativa se está convirtiendo en un estándar industrial. Las empresas ya no se preguntan si deben integrar la IA, sino cómo hacerlo. Las demostraciones han mostrado IA integrada en objetos cotidianos, herramientas profesionales y sistemas industriales. Esto refuerza la demanda de competencias en IA, datos y ciberseguridad.
- La ciberseguridad integrada en todos los productos. Desde vehículos autónomos hasta robots domésticos, todas las innovaciones presentadas incorporaban mecanismos de seguridad avanzados. Las competencias cibernéticas se están convirtiendo en un requisito previo para todas las profesiones técnicas.
- El auge de las tecnologías inmersivas y colaborativas. Realidad mixta, gemelos digitales, interfaces vocales inteligentes: los usos se multiplican. Las empresas buscan competencias en UX, diseño digital y desarrollo inmersivo.
El CES ha confirmado así que el dominio de las tecnologías digitales ya no es una ventaja competitiva, sino una condición para la supervivencia.
Algunos KPI clave que confirman la urgencia digital
- La demanda de competencias en IA ha aumentado un 344 % en 5 años (LinkedIn Global Skills Report).
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Los puestos de trabajo relacionados con los datos registran un crecimiento anual del 30 % (McKinsey Global Institute).
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El 75 % de las empresas prevé integrar la IA en sus procesos de aquí a 2027 (WEF).
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El 50 % de las tareas industriales estarán automatizadas en 2030 (McKinsey).
- Las inversiones mundiales en la industria 4.0 superarán los 400 000 millones de dólares en 2026 (IDC).
El papel estratégico de la certificación
En un contexto en el que las competencias digitales se están volviendo indispensables, las certificaciones desempeñan un papel decisivo a la hora de estructurar las prácticas, garantizar la seguridad de los usos y acompañar las transformaciones. Permiten a las organizaciones validar unos conocimientos técnicos en constante evolución y aportar un marco reconocido internacionalmente.
Para responder a estas necesidades, AFNOR International propone un conjunto de ofertas basadas en las normas ISO, especialmente adaptadas a los retos digitales actuales:
- ISO 27001: Gestión de la seguridad de la información. La referencia mundial para estructurar la ciberseguridad, proteger los datos y reforzar la resiliencia frente a las ciberamenazas.
- ISO 20000-1: Gestión de servicios de TI. Un marco esencial para profesionalizar las prácticas de TI, mejorar la calidad del servicio y respaldar la transformación digital.
- ISO 22301: Continuidad del negocio. Imprescindible para garantizar la capacidad de una organización para mantener sus actividades críticas en caso de incidente digital u operativo.
- ISO 9001: Gestión de la calidad. Siempre imprescindible, especialmente para estructurar los procesos de formación, desarrollo de software o servicios digitales.
- ISO 42001: Gestión de la inteligencia artificial. La nueva norma internacional dedicada a la gobernanza responsable de la IA. Ayuda a las organizaciones a regular el desarrollo, la implementación y el uso de la IA de forma ética, fiable y transparente. Un marco de referencia clave en un momento en el que la IA generativa y los sistemas autónomos se están generalizando.
- Certificación Blockchain de confianza. Una oferta de AFNOR que responde a la creciente demanda de trazabilidad, integridad de los datos y transparencia en los procesos digitales.
Estos marcos de referencia permiten a las organizaciones profesionalizar sus prácticas digitales, reforzar la confianza de sus clientes y socios, y apoyar el desarrollo de las competencias de sus equipos en un entorno tecnológico en rápida evolución.
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