Del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026, París acogerá la reunión anual de la ISO, una cita clave en el ámbito de la normalización internacional. Bajo el lema«Building trust in a changing world», esta edición reunirá a miles de expertos, responsables políticos, representantes de la industria y organismos nacionales de normalización en torno a una cuestión fundamental: ¿cómo reforzar la confianza en un mundo que se enfrenta a transiciones climáticas, tecnológicas y sociales?
En el caso de las empresas internacionales, ya se pueden extraer varias conclusiones.
1. La confianza se convierte en un factor estratégico para la competitividad
El mensaje más contundente de esta edición es, sin duda, el siguiente: la confianza ya no es algo que se dé por sentado. En un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, la aceleración tecnológica, las exigencias de sostenibilidad y la evolución de las expectativas de las partes interesadas, las organizaciones deben demostrar ahora su capacidad para ser fiables, transparentes y responsables.
En este contexto, las normas internacionales se erigen como un lenguaje común que permite generar esa confianza entre clientes, proveedores, inversores, autoridades públicas y ciudadanos. Los sistemas de gestión certificados se convierten así en herramientas de gestión estratégica que van mucho más allá del mero cumplimiento normativo.
2. La inteligencia artificial pasa de la fase experimental a la fase de gobernanza
Entre los principales temas del evento, la inteligencia artificial ocupa un lugar central junto a los retos medioambientales y el comercio internacional. El reto ya no consiste únicamente en innovar, sino en implementar la IA de forma responsable, segura y controlada.
Esta tendencia confirma el auge de los marcos de gobernanza de la IA y la necesidad de que las organizaciones desarrollen nuevas competencias. La formación de los equipos, la gestión de riesgos, la ética y la gobernanza se están convirtiendo en temas prioritarios para los actores internacionales.
3. El clima, la resiliencia y la adaptación se convierten en prioridades operativas
Los debates sobre el clima también muestran una evolución notable. El debate ya no se centra únicamente en la reducción de las emisiones, sino cada vez más en la adaptación a los efectos ya visibles del cambio climático. Se han dedicado varias sesiones a la resiliencia de los territorios, a los recursos hídricos y a las inversiones necesarias para anticiparse a los riesgos climáticos.
Para las empresas que operan a nivel internacional, esta evolución se traduce en unas expectativas cada vez mayores en materia de gestión de riesgos, continuidad de la actividad y desempeño medioambiental.
4. La naturaleza, el desarrollo sostenible y el impacto social ocupan un lugar central en la estrategia
La importancia que se concede a los temas «People and Planet» pone de manifiesto otra tendencia destacada: las cuestiones medioambientales y sociales ya no son secundarias. La biodiversidad, la inclusión, el liderazgo, el desarrollo sostenible y el impacto territorial se consideran ahora factores que influyen en el rendimiento y en la creación de valor a largo plazo.
Esta visión responde a las crecientes expectativas de los mercados internacionales en materia de responsabilidad social y de contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
5. Una nueva generación de normas al servicio de las transformaciones mundiales
La edición de París se celebra en un momento especialmente prolífico para la normalización internacional, marcado, entre otras cosas, por la reciente puesta en marcha de nuevas normas relacionadas con los ODS y por la evolución de las normas de gestión más utilizadas en todo el mundo.
El mensaje que transmite la comunidad internacional es claro: las normas ya no se limitan a definir requisitos. A partir de ahora, constituyen herramientas de apoyo a las grandes transiciones económicas, medioambientales y digitales.
Conclusión
Al acoger en París a la comunidad mundial de la normalización, AFNOR confirma su papel de puente entre los retos internacionales y las necesidades operativas de las organizaciones. Los debates de esta edición de 2026 ponen de manifiesto que las prioridades del futuro ya están aquí: confianza, inteligencia artificial, resiliencia climática, sostenibilidad y gobernanza responsable. Todos ellos son temas en los que la certificación, la evaluación y la mejora de las competencias constituyen herramientas fundamentales para convertir las ambiciones en resultados concretos.
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